Caín

Tu voz escucho de espaldas a mí,

nos miramos y te sientas a mi lado.

Caín en tu rostro, Caín está en ti,

quizás nos vivimos en tiempo pasado.

 

Llueves en mi cuerpo tras tu marcha,

alumbras mi alma con tu regreso;

Entonces lo siento, Caín está aquí.

 

Respiras y calmas mi pecho,

sonríes sin precepto alguno,

me miras, vislumbro a Caín.

 

De espaldas alma qué duro es vivir,

estigma que une, no puede morir.

Caín fue el principio,

Caín será el fin.

 

Alan

Mi meta

Promesas vanas no cumplidas aún,

miradas furtivas que no reciben su luz.

 

Un gusano de metal me enseñó el paraíso,

esperaré algún día formar parte de él.

 

Los sueños cercanos o lejanos tal vez,

la realidad infinita que yo quier ver,

 

No insisto ni ansío conseguirte,

pues lo merecido ha de llegar contigo.

 

Mi musa en los sueños, mi cielo en la realidad,

como Petrarca y su Laura no  te puedo olvidar.

 

Porque sin ti jamás lograré escapar de la esclavitud,

la meta de mí eres tú.

 

Carlos

 

Lindt

Te has marchado como llegaste,

tú sonríes, mi persona al traste.

Esta noche oscura gritará tu nombre,

te miraré de nuevo sin poder nombrarte.

 

En tu iris una vida por delante,

qué tormento no poder besarte.

Tocaste mi brazo y sentí el calor,

ahora me duele, creo que es amor.

 

Y las palabras que nunca pronuncié,

mueren sin haber vivido.

Tú ya tan lejos de esta ciudad,

yo siento que te he perdido.

 

“Y la vida siguió como siguen las cosas que no tienen mucho sentido”

Alan

La Cantante

La Cantante mira,

la Cantante ve al observar,

la Cantante ríe,

su juventud la resguarda en azar.

 

Poetisa joven,

osada en sus versos,

en un mundo muerto,

que avivan sus gestos.

 

El suelo vibró,

al cruzar nuestros cuerpos,

tras la más muerta escoria,

se acercaba incendio.

 

La Cantante arde a este puro hielo.

 

Alan

Animales cobardes

Me ofreciste tus laureles y me hiciste vencedor

Y creí por un momento que tenía tu corazón.

Sin embargo descubrí que en él no habían riquezas,

tan solo un agujero que me ahogaba las proezas.

Y no pensé en olvidar rápido como no pensé en errar contigo,

porque a veces se ha sufrido lo que aún no se ha vivido.

No fallé en mi intentona pues las claras yo dejé,

ahora vivo con la certeza de que no tendré tu piel.

Al final sin sentidos tu silencio concluyó,

los conejos son muy chulos y más cobardes que yo.

Carlos

Abril

Al llegar abril,

delicado verso,

sin querer morir,

jugaste a su juego.

Tras su aroma dulce,

algo acontecido,

inertes palabras,

brillo del pasado.

Corazón herido,

algo atormentado,

sin saber por qué,

se quedó a tu lado.

Arduo es amar,

lo que es destello,

ella ha revivido,

  lo que un día fue bello.

Alan

Callado

No porque esté callado

tienes tú la razón,

no porque esté callado

tengo que pedirte perdón,

no porque esté callado

pones en riesgo mi afán,

no porque esté callado

Suelto las honras y el pan.

 

Y ahora tú que no hablas

¿Debo soltarte el sermón?

Y ahora tú que no hablas

¿Debes pedirme perdón?

Y ahora que eres tú, quien no habla

¿Debo ser yo quien hable?

Y ahora que eres tú, quien no habla

¿Debo soltar este amarre?

 

Pues el que calla no tiene por qué otorgar

Simplemente no le apetece hablar.

 

Carlos

Dudas Infinitas

Se diluía en el tiempo,

mas buscaba un sitio en el recuerdo.

Comprendió que lo aprehendido era sólo material,

que las dudas yacerían en su alma hasta el final.

Dudas infinitas de un limbo presente,

ya nada indulgente con la realidad.

Vivir, de la forma más sensible,

soñar, creer que un día fue posible

Sentir que la vida pereció,

y ahora es todo predecible.

Alan